martes, 22 de noviembre de 2022

RESTOS SOTERRADOS DEL ROMEA

Bajo la plaza donde se encuentra hoy día el teatro Romea se encuentra algo que muy poca gente conoce. Hace 24 años, unas obras en la plaza de Romea revelaron un nuevo hallazgo arqueológico, pero desgraciadamente hoy en día estos restos se conservan bajo tierra. Julio Navarro (entonces arqueólogo municipal) en un primer momento quería dejar al descubierto parte de la antemuralla y muralla excavadas, cubriendo los restos con cristal, incluso quería realizar una sala de exposiciones subterránea, pero esta idea se acabó descartando conforme avanzaban los trabajos, el propio Navarro dijo en 1993: “Hoy ya no soy tan contundente en el planteamiento de dejarla visible”. La antemuralla estaba intacta, pero la muralla estaba arrasada. La cuidad de Murcia hoy en día denuncia que el soterramiento de contenedores en los laterales del Teatro Romea de Murcia no cuenta con estudios arqueológicos ni con autorización previa de la Consejería de Cultura. La concejala alega que "Ya es hora de que la concejalía de Fomento empiece a hacer las cosas como es debido, con rigor y pensando en el interés de todos los murcianos" y también habla de la importancia de que "las distintas concejalías estén coordinadas con la Comunidad Autónoma cuando la situación lo requiere, ya que la descoordinación puede dar lugar a chapuzas y a mayores costes para las arcas públicas".







Bibliografía:

https://www.laverdad.es/murcia/ciudad-murcia/impresionante-muralla-enterrada-20170905124350-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.es

https://www.murcia.com/noticias/2016/06/03-contenedores-soterrados-entorno-romea.asp 

LA ANTIGUA MEZQUITA DE MURCIA

Se han hallado restos constructivos de la mezquita mayor de Murcia en la actual catedral de Murcia.

Límites de la mezquita

Los límites de la mezquita pueden establecerse por el este y sur, por el norte se encuentra una ampliación, de hecho se expropiaron solares para dicha ampliación. El emir Ali b Yusuf b. Tashfin consultó a Ibn Rushd acerca de aumentar la superficie de la mezquita. En el lateral oriental estuvo el pozo que dio nombre a la puerta de la catedral homónima. Los sedimentos contenían material cerámico. Al sur se halló una atarjea y pavimento de calle del siglo XIII.

Tenía dirección noroeste-sureste y se dividía en oratorio y patio. La sala de rezo se compartimentaba en naves mediante pilares de ladrillo, que eran de dos tipos: de planta cuadrangular y cruciforme.

La separación entre sala de oraciones y patio era señalada por los pilares cruciformes al norte. Formaban un frente de arcos transversales.

En definitiva con los restos arqueológicos encontrados en la catedral, podemos considerar que la mezquita mayor se situaba donde actualmente está la catedral. Se ajusta a su perímetro del siglo XV menos la girola, el claustro, la torre y parte de la sala de la cruz.


Mezquita mayor

LAS CLARAS

¿Qué fueron?

El actual convento de las hermanas Clarisas fue, en el siglo XII, el alcázar menor de la Medina Musiya. En su primera construcción, de la cual tan solo quedan como restos una parte del patio en la que parece ser que habría una Qubba con mocárabes figurativos, fue vivienda de descanso del Rey Lobo. 

Tenemos constancia de esta Qubba porque se encontraron trozos de los mocárabes. De hecho, son de gran importancia ya que no es muy común ver representaciones de escenas en arquitectura islámica, el Corán no lo recomienda. 

El fragmento de mocárabe más famoso y, podríamos decir, único, es el de la/el flautista (no se sabe con seguridad el género), que realmente no toca la flauta, sino un instrumento similar típico de la época. Pese a que no nos queda gran cosa de este palacio, se sabe que fue de grandes dimensiones y rica decoración.


En el siglo XIII, el sucesor del Rey Lobo, Ibn Hud construye un nuevo palacio en el mismo lugar del antiguo. Este es el palacio que conservamos en su mayoría hoy en día. Lo más significativo de este palacio es el patio central. Este es único debido a la disposición de la alberca y los jardines. La alberca, que es de las más antiguas de España, está dispuesta longitudinalmente en el patio. 

Los jardines son cuatro, dos a cada lado de la alberca. En cada jardín hay árboles frutales estacionales, y en uno de los jardines hay árboles añadidos posteriormente que representan las tres grandes religiones monoteístas: el ciprés para el cristianismo, la palmera para el islamismo y el olivo para el judaísmo. 



¿Qué son ahora?

Hoy en día, y desde la conquista de los cristianos de la ciudad por Jaime I el Conquistador, el palacio fue donado a las hermanas Clarisas, que ocuparon el ala sur del palacio y crearon su convento. Hoy en día conviven con el museo, aunque sigue siendo un convento de clausura. 




LA MEDINA MURSIYA

Las medinas están formadas por un conjunto de calles y callejones sin una organización aparente. El caso es que las casas se iban construyendo conforme las familias iban llegando y creciendo, y se hacían la casa donde quedaba sitio. Por eso las calles son tan laberínticas y hay callejones sin salida. Así, los barrios se juntaban por familias, por un lado, y por oficios por el otro. En esta medina se encuentra la mezquita aljama o mezquita mayor, es decir, la mezquita principal de la ciudad.

¿Cómo fue la Medina Mursiya?
Tenía este mismo modelo de calles desordenadas y laberínticas. Esta medina estaba amurallada, como era común, solo que esta muralla tenía algunas peculiaridades. Por nombrar alguna, no se usaba el río como muralla, sino que se tuvo que reforzar la misma en la orilla del río ya que la ciudad necesitaba protección de las riadas. Las últimas excavaciones realizadas en la Medina Mursiya fueron las de San Esteban, correspondientes con lo que entonces fue el Arrabal de la Arrixaca. 






COMPLEJO PALACIAL Y BARRIO ANDALUSÍ DE LA ARRIXACA

 El hallazgo arqueológico corresponde fundamentalmente a la estructura del barrio islámico del siglo XIII, con algunos elementos visibles pertenecientes al siglo XII, e incluso posiblemente de finales del siglo XI.

Dentro del conjunto arqueológico nos encontramos en uno de los antiguos arrabales de época medieval de la ciudad, el conocido como Arrabal de la Arrixaca Vieja (o del Norte). La imagen de este arrabal que nos transmiten las fuentes es la de un espacio ocupado por almunias (residencias campestres, a veces verdaderos palacios, situados a las afueras de la ciudad. No eran sólo grandes fincas de recreo rodeadas de extensos jardines bien irrigados, sino también importantes explotaciones agrícolas o ganaderas que producían cuantiosos beneficios al propietario.), palacios y jardines. Con la conquista cristiana, debió de cambiar rápidamente su fisonomía al trasladarse al arrabal población musulmana y ocuparse con población cristiana la antigua medina.

La excavación arqueológica ha cambiado ligeramente esta imagen previa que teníamos por las fuentes. Al parecer, el inicio de la presión demográfica en el arrabal de la Arrixaca se remonta, al menos, al siglo XII, y a partir de entonces se produciría una progresiva ocupación del espacio a partir de la muralla de la medina (ubicada en la calle Santa Teresa) y de sus principales vías de salida, y se levantarían determinados centros políticos o residenciales. Las excavaciones realizadas en el pasado en el Palacio de San Esteban permitían intuir bajo éste la existencia de un palacio de época islámica. 

Este palacio habría generado a su vez la proliferación de espacios urbanos en su entorno inmediato, que son los que han salido a la luz en las excavaciones del jardín de San Esteban. El entramado urbano de Murcia nos es bien conocido por las excavaciones que en las últimas dos décadas han ido documentando la totalidad de los solares afectados por la renovación urbana. Lo mismo que hallamos en San Esteban existe bajo la totalidad de la ciudad de Murcia y está siendo estudiado actualmente, para poder tener una mejor idea de lo que fue realmente esta edificación y su historia.

Analizadas de forma individual y desde un punto de vista meramente arquitectónico, las viviendas documentadas en la excavación presentan un nivel de calidad constructiva medio-bajo dentro de lo que es habitual en los solares excavados del casco urbano de Murcia. Lo que da una mayor fuerza a los restos hallados en este lugar es la posibilidad de tener una visión de conjunto de un espacio urbano de amplias dimensiones.

El hecho de contar con un espacio libre a priori, permitió una ordenación urbana con calles de proporciones y características destacadas dentro de lo que conocemos a nivel global de la ciudad de Murcia. Esta estructura urbana, como es habitual en la medina islámica, presenta una clara infraestructura y ordenación de desagües conectada a un sistema público de “alcantarillado”. Este aspecto se perdería con la conquista cristiana de la ciudad, y Murcia no recuperaría infraestructura pública y jerarquizada de desagüe y salida de aguas residuales hasta bien avanzado el siglo XX. 

Pese a la modestia de los materiales de construcción, las plantas de las casas son reflejo de los modelos característicos islámicos, con patios centrales ajardinados, la estancia principal situada al Norte y la entrada acodada desde la calle para reforzar la intimidad del interior de la vivienda. Esto les confiere un valor tipológico, ya que sirven como muestra de la articulación de una vivienda tradicional islámica murciana del siglo XII-XIII, heredera de la mejor tradición clásica y mediterránea.

Recintos palaciales: Si bien no se trata de palacios como tales, como puede deducirse de una comparación con un palacio como el de Santa Clara, estas viviendas son de grandes proporciones y, por tanto, corresponderían a una clase acomodada, posiblemente de altos funcionarios relacionados con el palacio que sí se ubicaría bajo el actual Palacio de San Esteban. En algún caso puede pensarse, por sus paralelos tipológicos, en su relación con otro tipo de edificios públicos, tales como un funduk (posada) o una madrasa (escuela). Junto a las viviendas, resulta destacable la existencia de un sector de carácter religioso, ubicado en el extremo noroeste del área en excavación, con una zona de necrópolis y quizá un oratorio o pequeña mezquita relacionable con el barrio de finales del siglo XIII.

lunes, 21 de noviembre de 2022

LA MURALLA DE LA CIUDAD Y LOS RESTOS DE LA MISMA



 

MAQUETA 1

La muralla se hace al poco de ser fundada la ciudad de Murcia en el año 825. Ya el propio río Segura formaba una especie de muralla ya que protegía de cierto modo la ciudad, pero reforzaron la protección construyendo esta muralla. La ciudad tuvo una muralla inicial mandada a construir por Abd al Rahman II, pero al ser una muralla terrosa sufrió muchos daños, cayéndose ocasionalmente debido a las inundaciones y riadas. Fue progresando y en el siglo XII se amplía por orden del rey lobo. Ordena a construir otra muralla y refuerza la muralla principal con 15 metros de altura, 95 torres y 6 puertas de entrada. Esta muralla se mantiene hasta la llegada de los castellanos.

Con el tratado de Alcaraz de 1243, Medina Mursiya pasa a ser oficialmente Murcia a la corona de Castilla y Aragón, siguen manteniendo las murallas por ser una zona de frontera y al no ser conquistada Granada la muralla sigue siendo necesaria para proteger no solamente de los ataques, sino también del rio, de las continuas avenidas, de las epidemias y además marcaba una recogida de impuestos a través de las puertas, los llamados portazgos que se cobraban cuando venían de las afueras.

A finales del siglo XV, con los reyes católicos, se conquista Granada, entonces las murallas dejan de tener su razón de ser, poco a poco se van abandonando hasta el siglo XIX, se venden a particulares y algunos trozos los van dinamitando hasta que lo último que queda son los arcos de entrada.

En el año 63 se escaba el yacimiento del Centro de Visitantes Muralla de Santa Eulalia, el primero que se escaba y además por casualidad. Desde ese año al 65 se encuentra una puerta de entrada de muralla, o “bastión”, sobre esa puerta se encuentra otra del siglo XV castellana monumental. También encuentran restos de la ante muralla, de la muralla y dos cementerios debajo de la plaza de Santa Eulalia. A día de hoy solo se puede ver parte de la ante muralla, de la muralla, una torre y restos de dos torreones. A partir de ese yacimiento se empiezan a recuperar otros más como el conjunto Monumental San Juan de Dios, y otros restos en el Parque de la Glorieta, en la Calle Santa Teresa, Plaza del Romea, etc. Este recorrido fue gracias al rey lobo del siglo XII, que luego se iría reformando porque la muralla era un elemento inestable que había que reparar constantemente, no es la misma desde que se hace hasta que se destruye.

MAQUETA 2    

Se ve la Murcia de los siglos XII y XIII. Existía un camino real hacia Orihuela, una vía de comunicación de origen romano que reutilizaban los musulmanes y llevaba a la puerta de Santa Eulalia, este barrio estaba intramuros, cerca de la muralla. Se cree que el perímetro que tuvo la muralla inicialmente era menor y los cementerios estaban fuera hasta que en el siglo xii se amplió y quedaron dentro.

La otra muralla corresponde al Arrabal de la Arrixaca era un barrio de cultivo, de talleres alfares, regadío, etc. Como la población creció tanto se saturó y la población tenía que vivir afueras de la ciudad, poco a poco se volvió un barrio importante y tuvo que ser protegido por otra muralla, se han encontrado restos en el Corte Inglés actualmente. La muralla en ese momento es como mejor se conserva, en su momento de esplendor. 

En el siglo XVI la ciudad cambia. La mayor parte de las mezquitas de barrio se convierten en iglesias, sobre todo barrocas. La muralla en el siglo XVI a finales del XVIII se abandona, ciertos tramos se dinamitan, otros se venden. La ciudad va absorbiendo esa muralla, lo que se conoce “gracia de muralla”, el ayuntamiento quería quitar la muralla, se consideraba que daba un aspecto envejecido a la ciudad. Construyeron muchas puertas de entrada y salida de la ciudad, conocidos como “portillos”. Poco a poco empieza a desaparecer la muralla y en el siglo XVIII mejora la población y, el espacio al quedarse pequeño, se ve obligada a salir a las afueras, las murallas entorpecían ese movimiento. 

MAQUETA 3

Al quitar lo último que quedaba de la muralla que eran las puertas de entrada se queda enterrada. En el siglo XIX se decide poner énfasis en el encauzamiento del rio para que no sigan las inundaciones ni riadas. Se construye la estación de tren del Barrio del Carmen, se convierte en un barrio industrial, también se mejoran los espacios públicos, surgen las casas piso, el Romea, el Hotel Victoria, etc.


EL ALCÁZAR DE MURCIA Y LA IGLESIA DE SAN JUAN DE DIOS

 

El Alcázar Medieval de Murcia (El Qasr al Kabir)

El inmueble que alberga en la actualidad la Consejería de Hacienda, se alza en el lugar donde se halló el hospital de San Juan de Dios. Este hospital fue fundado en el siglo XVII en el interior del recinto del alcázar andalusí.

Por las crónicas aragonesas sobre la conquista de Murcia en 1266 nos facilita conocer la existencia del alcázar medieval, precisamente entre la antigua mezquita aljama, hoy Catedral de Santa María, el río y el barrio de San Juan Bautista. A lo largo de la historia se ha demostrado cómo la posesión del alcázar tenía un significado muy especial: fue sede de los representantes del poder. Tras la sublevación mudéjar de 1265, el espacio gubernamental fue dado a los representantes de la Corona que lo retuvieron hasta que en 1399 Enrique III mandó edificar otro alcázar en el lugar donde hoy se halla el Hotel Victoria.

En cuanto al recinto, aunque hoy día no se conservan alzados de sus restos, ciertos datos nos invitan a reconstruir parcialmente su estructura. Por ejemplo, hay datos que nos aseguran que su perímetro estaba delimitado por las actuales calles Teniente Flomesta, Ceballos y plaza-calle de Los Apóstoles; todas cerca de los hallazgos de muralla bajo los edificios colindantes. Es cierto que las excavaciones arqueológicas practicadas desde los años sesenta hasta la actualidad han demostrado este trazado fechando su construcción en el siglo XII. Asimismo, nos da a pensar que el acceso a este espacio de poder se hacía a través del pequeño callejón que hay frente a la capilla de Junterones y junto a la Escuela de Danza, y que hasta el siglo XVIII se llamó Arco de la Placeta de Gracia. También parece que el alcázar estaba torreado y significativamente fortificado.

El Sello del Concejo de 1374 muestra, además, elementos del alcázar andalusí muy significativos tales como la Torre de Caramajul. Además de esta imponente torre, el alcázar debió albergar mansiones palaciegas, de notables dimensiones y dotadas de abastecimiento de agua, a juzgar por los restos arqueológicos hallados en las obras de la Consejería de Hacienda y restauración de la aneja iglesia de San Juan de Dios. Como se puede apreciar en el sello y gracias, también, a ciertos datos extraídos de la documentación del siglo XIII, consta que el alcázar contaba con una noria, molinos y, muy probablemente, una huerta para su abastecimiento sito en el actual barrio de San Juan.

Por último, se cree que en lugar de la iglesia de San Juan de Dios debió haber una mezquita para los residentes del recinto.

 

IGLESIA DE SAN JUAN DE DIOS

Bajo la iglesia de San Juan de Dios esta un arco de herradura que es el mihrab con una serie de dovelas intercaladas lisas y en relieve con unos colores rojo y azul en las lisas y amarillo y verde en las de relieve, pero solo se conserva el rojo y el azul, se hacían con minerales. En ambos tipos de dovelas la decoración es de ataurique, solo se conservan las lisas porque los almohades se pusieron a rascar el relieve y cubrieron todo con yeso dejándolo totalmente blanco, en el año 2000 comenzaron a quitar el yeso y descubrieron el arco. Dentro existe una cúpula gallonada que apoya sobre una pechina.

En el panteón real, vemos una Taiga un enterramiento musulmán con 9 tumbas, 3 de adulto y 6 son niños pequeños. Los musulmanes se enterraban de lado mirando a la meca, la cubierta con estructura tubular con un remate que se le llama macabrilla.  Al panteón real se entraba por la mezquita, la zapata es la cimentación de la conserjería, que se quitó y estaba la explanada donde hacían los rituales de rezo antes de entrar. Se conserva parte de la muralla.

La mezquita tiene una sala de oración hacia la meca sobre alfombras, las zapatillas se las quitaban para rezar, el Corán delante, el mihrab como función señala el muro de la quibla. Con los zócalos decoraban los palacios, y con la pila de alusiones se purificaban antes de entrar a la mezquita.




RESTOS SOTERRADOS DEL ROMEA

Bajo la plaza donde se encuentra hoy día el teatro Romea se encuentra algo que muy poca gente conoce. Hace 24 años, unas obras en la plaza d...