El Alcázar
Medieval de Murcia (El Qasr al Kabir)
El inmueble que alberga en la actualidad la Consejería de
Hacienda, se alza en el lugar donde se halló el hospital de San Juan de Dios.
Este hospital fue fundado en el siglo XVII en el interior del recinto del
alcázar andalusí.
Por las crónicas aragonesas sobre la conquista de Murcia en
1266 nos facilita conocer la existencia del alcázar medieval, precisamente
entre la antigua mezquita aljama, hoy Catedral de Santa María, el río y el
barrio de San Juan Bautista. A lo largo de la historia se ha demostrado cómo la
posesión del alcázar tenía un significado muy especial: fue sede de los
representantes del poder. Tras la sublevación mudéjar de 1265, el espacio
gubernamental fue dado a los representantes de la Corona que lo retuvieron
hasta que en 1399 Enrique III mandó edificar otro alcázar en el lugar donde hoy
se halla el Hotel Victoria.
En cuanto al recinto, aunque hoy día no se conservan
alzados de sus restos, ciertos datos nos invitan a reconstruir parcialmente su
estructura. Por ejemplo, hay datos que nos aseguran que su perímetro estaba
delimitado por las actuales calles Teniente Flomesta, Ceballos y plaza-calle de
Los Apóstoles; todas cerca de los hallazgos de muralla bajo los edificios
colindantes. Es cierto que las excavaciones arqueológicas practicadas desde los
años sesenta hasta la actualidad han demostrado este trazado fechando su
construcción en el siglo XII. Asimismo, nos da a pensar que el acceso a este
espacio de poder se hacía a través del pequeño callejón que hay frente a la
capilla de Junterones y junto a la Escuela de Danza, y que hasta el siglo XVIII
se llamó Arco de la Placeta de Gracia. También parece que el alcázar estaba
torreado y significativamente fortificado.
El Sello del Concejo de 1374 muestra, además, elementos del alcázar andalusí muy significativos tales como la Torre de Caramajul. Además de esta imponente torre, el alcázar debió albergar mansiones palaciegas, de notables dimensiones y dotadas de abastecimiento de agua, a juzgar por los restos arqueológicos hallados en las obras de la Consejería de Hacienda y restauración de la aneja iglesia de San Juan de Dios. Como se puede apreciar en el sello y gracias, también, a ciertos datos extraídos de la documentación del siglo XIII, consta que el alcázar contaba con una noria, molinos y, muy probablemente, una huerta para su abastecimiento sito en el actual barrio de San Juan.
Por último, se cree que en lugar de la iglesia de San Juan de Dios debió haber una mezquita para los residentes del recinto.
IGLESIA DE SAN JUAN DE DIOS
Bajo la iglesia de San Juan de Dios esta un arco de herradura
que es el mihrab con una serie de dovelas intercaladas lisas y en relieve con
unos colores rojo y azul en las lisas y amarillo y verde en las de relieve,
pero solo se conserva el rojo y el azul, se hacían con minerales. En ambos
tipos de dovelas la decoración es de ataurique, solo se conservan las lisas
porque los almohades se pusieron a rascar el relieve y cubrieron todo con yeso dejándolo
totalmente blanco, en el año 2000 comenzaron a quitar el yeso y descubrieron el
arco. Dentro existe una cúpula gallonada que apoya sobre una pechina.
En el panteón real, vemos una Taiga un enterramiento musulmán
con 9 tumbas, 3 de adulto y 6 son niños pequeños. Los musulmanes se enterraban
de lado mirando a la meca, la cubierta con estructura tubular con un remate que
se le llama macabrilla. Al panteón real
se entraba por la mezquita, la zapata es la cimentación de la conserjería, que
se quitó y estaba la explanada donde hacían los rituales de rezo antes de
entrar. Se conserva parte de la muralla.
La mezquita tiene una sala de oración hacia la meca sobre
alfombras, las zapatillas se las quitaban para rezar, el Corán delante, el
mihrab como función señala el muro de la quibla. Con los zócalos decoraban los palacios,
y con la pila de alusiones se purificaban antes de entrar a la mezquita.


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